Etiqueta: poesía

Soy…

Soy los besos que me diste, los suspiros que se escapan mientras observó la lluvia.

Soy las sonrisas que me regalaste y las lágrimas que más de una vez logre secar.

Soy cada abrazo, cada caricia que me hiciste sentir, soy cada instante en el que solía esperarte llegar.

Soy todas esas palabras que nunca dije pero que sentía.
Soy todas las mentiras que nos dimos, soy la certeza de saber que siempre regresabas.

Más que nada soy sueños, ilusiones y la esperanza de escucharte regresar un día.

Irreal…

Nos conocimos por casualidad en el día menos esperado. tú eras tan distinta a mi y quien podía imaginar que aún así terminarías a mi lado.

Durante mucho tiempo caminamos de la mano. Reímos, peleamos, lloramos e incluso nos perdonamos.

Después de tanto tiempo juntos todo acabo. Como acaba la luz del sol al llegar la noche, como acaba el verano al sentir las primeras lluvias mojar la tierra.

Nos convertimos en  extraños, en la débil sombra de lo que una vez fuimos. En dos personas que alguna vez creyeron conocerse.

Y durante mucho tiempo te ame, te ame o al menos eso creí. Solía pensar que si te encontraba o te veía mi corazón se  a aceleraria y  correria hacia ti inmediatamente.

Pase tanto tiempo imaginado como seria ese momento, lo que debería decir o como debería actuar ante aquella situación. Prepare tantos diálogos y escenarios, que incluso me gustaba pensar que en ese momento sonaría la perfecta canción.

Y nuevamente el mundo conspiró y te vi, pero esta vez no había canción perfecta, ni un diálogo de película cursi. Esta vez trate de buscar lo que se supone que amaba en ti. 

Ante mi se encontraba una perfecta desconocida, una imagen residual de la idea que yo amaba,  Entonces lo comprendí de inmediato.   Era simplemente un tonto aferrado a un recuerdo o quizás a tu retrato.

¿Por qué?

Desde hace algún tiempo vengo pensado esto… Haciendome la misma pregunta siempre ¿Por qué escribo?  Si me lo hubieran preguntado hace algunos años probablemente no hubiera sabido que responder. Pero a estás alturas de mi vida es fácil llegar a una respuesta.

La razón por la que escribo es para que esa parte de mi que nadie ha conocido nunca sea libre… Ese otro yo que es capaz de expresarse, de mostrar sus emociones deje de estar solo y pueda encontrar la libertad en las letras. Y ese yo escribe para hacer sentir a la gente y poder conectarse con ellas, ese es único propósito… Nunca ha sido el de ser reconocído o mucho menos tratar de ganar dinero con esto.

Es un puro y simple acto de lograr paz, sentimientos y conexión con el mundo.  Y es probable que jamás consiga un gran vocabulario o una prosa perfecta pero al menos quiero tratar de llevar a la gente de la mano con su imaginación y que sean capaz de sentir y de notar los sentimientos que plasmó dentro de mis letras.

Es por eso que amo tanto esto que voy a compartir con ustedes a continuación

«¿ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR?»

de Charles Bukowski

Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
ó clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
ó a tu novia ó a tu novio
ó a tus padres ó a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
ó hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.